lunes, 23 de septiembre de 2013

Manual de Supervivencia. Capítulo 2-1. Orientación con brújula.




2.  Orientación. Introducción
La brújula es un aparato que sirve de orientación, que tiene su fundamento en la propiedad de las agujas magnéticas. Funciona por medio de una aguja imantada señala el Norte magnético, que es ligeramente cambiante para cada zona del planeta y distinto del Norte geográfico. Utiliza como medio de funcionamiento el magnetismo de la Tierra. La aguja imantada indica la dirección del campo magnético terrestre, apuntando hacia los 2 polos norte y sur.


2.1. Orientación con Brújula.
PARTES DE LA BRÚJULA
Una brújula, dependiendo del modelo, puede tener muchos elementos diferentes.

 

- Base
- Base graduada
- Aguja magnética
- Flecha orientadora
- Flecha de dirección de viaje

BASE O CAJA
Todo el cuerpo de la brújula suele estar sostenido por una base rígida, resistente, con la parte superior transparente y a veces una lupa, pero, sobre todo, la flecha de dirección de viaje. 



BASE GRADUADA O CUADRANTE
La parte más notoria en la base es un anillo en la base que tiene divisiones cada determinada distancia y que completan un círculo de 360 grados. Las brújulas normales tienen una división mínima de 2 grados, que es suficiente para viajes de mediana distancia sin muchas correcciones. Es preferible que la brújula tenga esta división lo más pequeña posible para evitar errores adicionales. Hay brújulas con divisiónes de 5 grados que no sirven en muchos de los casos, porque dan errores de medición demasiado altos.

AGUJA MAGNÉTICA
Dentro de la brújula está la aguja magnética. La aguja es la parte más importante de toda la brújula pues aún si se rompe toda la base y el cuerpo, esta se puede llegar a usar.

FLECHA ORIENTADORA
La flecha orientadora está también dentro del cilindro pero por debajo de la aguja magnética.

2.1.1. Uso de la brújula



Cuando usemos una brújula con espejo o con optica, la mantendremos delante nuestro como en el dibujo. La colocaremos de forma que veamos la brújula reflejada en el espejo, o que la óptica nos permita verlo, y con las miras alineadas con el punto de destino sobre el terreno.

2.1.2. El mapa

Aunque parezca mentira, los mapas son esos papeles grandes que representan, a escala, el terreno por donde queremos pasar, bien sea andando, en vehículo terrestre, navío marino o aeronave.

Si tenemos ocasión y previsión de por donde pasaremos, es interesante elegir correctamente el mapa a utilizar. 



Como la tierra es una esfera hay que representar una parte de ella en un plano con la menor deformación posible, así surgen la dificultad de representar una realidad en tres dimensiones en una superficie de dos, por ello se ha recurrido a diversos métodos geométricos y gráficos. Y es por ello que los mapas es como si observáramos la zona desde un aeronave o un globo suspendidos a gran altura. Con algo de práctica resulta fácil interpretar el mapa e imaginar los relieves nada más desplegar el mapa.
Estas líneas de nivel, son las que nos indican a que altura nos podemos encontrar y, sobre todo, el contorno que posee esta montaña.

En estos mapas existen indicaciones que representan cada uno de los elementos que podremos encontrarnos en el camino, ubicados correctamente en el lugar indicado en estos, como pueden ser arboles solitarios, rocas grandes, edificaciones, y otros elementos que pueden servir de referencia para poder saber donde estamos o hacia donde vamos. También aparecen una serie de líneas, que representan el contorno de las depresiones y topografía del terreno.



Los mapas se representa mediante cuatro elementos principales.
- Las curvas de nivel, que son líneas imaginarias que unen diferentes puntos de la superficie a la misma altura. Las más gruesas se denominan curvas maestras y suelen cortarse en algún punto indicando la altura en números como guía, las demás líneas constituyen las curvas intercaladas.
La equidistancia consiste en la diferencia de altitud entre dos curvas contiguas, por ejemplo en un mapa a escala 1:50.000 es de 20 metros y en uno de 1:25.000 es de 10 m. 



- Las cotas se representan mediante un punto de negro que indica la altura de un punto o elemento sobresaliente o importante, ya comentado anteriormente.
Otros de los puntos o elementos, además de los edificios y otros elementos de referencia, para poder reconocer el terreno por el que estamos circulando, se utilizan las siguientes representaciones:
- Agua, como arroyos, vaguadas y ríos, con el dibujo correspondiente, especialmente en color azul.
- En el caso de mapas pintados de colores, estos colores indican las alturas de los terrenos, en el que las mayores alturas vienen por el color blanco (nieves perpetuas y glaciares), hasta las zonas más bajas como valles y costas indicadas en verde claro, pasando por alturas intermedias representadas por diferentes tonalidades de marrón, ocre y verde.


2.1.3. La brújula y el mapa.

Colocar la brújula sobre el mapa, con el lateral de su placa base a lo largo del rumbo deseado.



Hacer girar la cápsula hasta que la 'N' del limbo señale el norte magnético en el mapa.



Manteniendo la brújula horizontalmente delante nuestro, girar el cuerpo hasta que el extremo rojo de la aguja se encuentre exactamente sobre la parte roja de la flecha del Norte. La flecha de la placa base ahora estará señalando la dirección a seguir. Escogeremos un punto de referencia en esa dirección e iremos hacia él, repitiendo el proceso hasta llegar a destino.

2.2 Como crear una brújula improvisada
Nuestro planeta actúa como un imán gigante, creando un campo magnético que protege a la Tierra de la radiación del espacio. Los metales magnetizados se alinean naturalmente con ese campo y uno puede aprovechar ese efecto invisible para crear una brújula.

2.2.1. La aguja de coser con cordel
Qué se necesita
- Una aguja de coser
- Un cordel fino.
- Un trozo de seda o una barra de imán

El truco para crear una brújula más o menos fiable, es frotar la aguja de coser desde el ojo de la aguja hasta la punta, repetidas veces contra un trozo de seda (un paracaídas de salvamento o la tela del globo aerostático son ideales), pero EN UNA ÚNICA DIRECCIÓN. Con esta acción conseguimos magnetizar y el elemento ferroso a utilizar, como es una aguja de coser, consiguiendo que la punta señale el norte. Esta imantación con la tela de seda, no es permanente, por lo que cada vez que se utilice, se deberá realizar esta misma operación.

Esto mismo puede hacerse con un imán en vez de un trapo de seda, con la diferencia que esta magnetización puede llegar a ser permanente durante un largo periodo de tiempo.

Una vez magnetizada la aguja, colóquela en el extremo de un cordel fino, mediante un nudo sin apretar en exceso para evitar que esto influya al equilibrio de la misma. Al suspenderse el cordel, que debe estar libre de nudos, la aguja empezará a girar para encararse con el norte magnético.

2.2.2. La aguja de coser flotante
Qué se necesita
- Una aguja de coser
- Un corcho, corteza fina y pequeña de árbol, o una trozo de papel parafinado o impermeabilizado
- Un trozo de seda o una barra de imán
- Una taza, baso, plato, o una charca poco profunda, con agua
- Un cuchillo afilado
 
Para poder hacer una brújula flotante, se debe cortar una rodaja fina del corcho, o usar algunos de los otros elementos (corteza o papel).

Frotar la aguja de coser desde el ojo de la aguja hasta la punta repetidas veces contra un trozo de seda (un paracaídas de salvamento o la tela del globo aerostático son ideales), pero EN UNA ÚNICA DIRECCIÓN. Con esta acción conseguimos magnetizar y el elemento ferroso a utilizar, como es una aguja de coser, consiguiendo que la punta señale el norte. Esta imantación con la tela de seda, no es permanente, por lo que cada vez que se utilice, se deberá realizar esta misma operación.

Esto mismo puede hacerse con un imán en vez de un trapo de seda, con la diferencia que esta magnetización puede llegar a ser permanente durante un largo periodo de tiempo.



Sujete la aguja magnetizada en el elemento flotante, bien por medio de resina o algún otro pegamento que se pueda tener a mano. Póngalo cuidadosamente en el recipiente con agua.



 El agua provee una superficie casi sin fricción que le permite al corcho girar hasta que el polo norte de la aguja apunte hacia el polo norte magnético.



2.2.3. La cuchilla de afeitar.
Qué se necesita
- Una cuchilla de afeitar
- Un cordel fino.
- Un trozo de seda o una barra de imán

El sistema de magnetizar y crear un imán con una cuchilla de afeitar, es el mismo que el primer ejemplo de la aguja con el cordel.

Este sistema realmente funciona cin cualquier trozo de material ferroso que sea ligero y poco pesado.

Fuentes:
- Manual de enseñanza de supervivencia ME6-003 Ejército Español.
- The SAS Survival Handbook by John Wiseman
- The  U.S. Armed Forces Survival Manual by John Boswell.
- Survival, Evasion and Recovery of Army, Marine Corp, Navy and Air Forces of USA
- Manual Guía De Patrulla Scouts Exploradores.

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